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domingo, 6 de noviembre de 2011

Aprendan a Soñar

Monstruos, catástrofes, persecuciones, accidentes, muertes...
No.
La pesadilla por excelencia debe ser -y es- vivir la rutina mañanera en sueños: levantarse, lavarse la cara, vestirse... para darse cuenta de pronto que todo fue un sueño, que es tarde, y que uno sigue en la cama perdiendo el tiempo soñando realidades.






"Aprendan a soñar los que se contentan con sacar la lotería."
Alejandro Dolina.-

jueves, 15 de septiembre de 2011

Somnus existentia

Nada temo a los aviones,
no me paralizan las alturas,
tampoco me da miedo perder 
el escaso capital que poseo 
por culpa de las crisis financieras,
y no me atemoriza andar de noche
sola por la ciudad. 


Pero durmiendo a tu lado 
descubrí lo que es el miedo,
miedo a que un día
te vayas y no vuelvas,
y que sin embargo estés 
a mi lado, quieto, frío,
inmóvil. 


Te miro y tiemblo,
pienso en la delgada línea
que separa dormir 
de morir;
te miro y temo,
no te duermas,
no por siempre.





"Somos simples sombras que nacen y mueren porque sí."
Alejandro Dolina.-

lunes, 20 de diciembre de 2010

Dos formas del insomnio

¿Qué es el insomnio?
La pregunta es retórica; sé demasiado bien la respuesta.
Es temer y contar en la alta noche las duras campanadas fatales, es ensayar con magia inútil una respiración regular, es la carga de un cuerpo que bruscamente cambia de lado, es apretar los párpados, es un estado parecido a la fiebre y que ciertamente no es la vigilia, es pronunciar fragmentos de párrafos leídos hace ya muchos años, es saberse culpable de velar cuando los otros duermen, es querer hundirse en el sueño y no poder hundirse en el sueño, es el horror de ser y de seguir siendo, es el alba dudosa.
¿Qué es la longevidad?
Es el horror de ser en un cuerpo humano cuyas facultades declinan, es un insomnio que se mide por décadas y no con agujas de acero, es el peso de mares y pirámides, de antiguas bibliotecas y dinastías, de las auroras que vio Adán, es no ignorar que estoy condenado a mi carne, a mi detestada voz, a mi nombre, a una rutina de recuerdos, al castellano, que no sé manejar, a la nostalgia del latín, que no sé, a querer hundirme en la muerte y no poder hundirme en la muerte, a ser y seguir siendo.
Jorge Luis Borges.-


El primer tipo de insomnio lo vivo y habito a diario, incluso en este mismo instante, en el que decidí transcribir esta poesía, vaya uno a saber por qué, si seguro que googlearla demorará apenas 0.17 segundos. El alba dudosa trae consigo, generalmente, el punto final a mi insomnio una vez que deja de ser dudosa y pasa a ser certera. La luz penetrando las cortinas, el cantar de los pájaros cada vez más audible e insoportable resultan una presión intolerable para mis sentidos, que finalmente se rinden ante el crepúsculo cada vez más luminoso. Es la insufrible certeza de que la sociedad del huso horario que uno habita comienza a despertar, mientras uno nunca logró dormir.


De la longevidad, poco sé; desde mi desconocimiento, sólo puedo afirmar que soy, y que quiero seguir siendo.

viernes, 24 de septiembre de 2010

Celebración de las contradicciones/4

En las sociedades desarrolladas, aproximadamente un 50% de los adultos tiene un índice de masa corporal (IMC) mayor a 25.


Dos tercios de la población mundial sufre hambre.

 
Quizás ciertas contradicciones no sean dignas de ser celebradas.

 
"The world that is satisfying to us is the same world that is utterly devastating to them."
Juan Luis Segundo.-


miércoles, 28 de julio de 2010

Celebración de las contradicciones/3

Cuanto más tarde es, y más cansada estoy, más insomnio tengo. Fue en una de esas noches de insomnio que, escuchando la canción de Bob Marley, "No woman no cry", me puse a llorar.
*

 
Eduardo, se lo regalo para el Libro de los Abrazos II.

domingo, 30 de mayo de 2010

8 no es lo mismo que ∞

En un día del año 1987 nació el niño Cinco Mil Millones. Vino sin etiqueta, así que podía ser negro, blanco, amarillo, etc. Muchos países, en ese día eligieron al azar un niño Cinco Mil Millones para homenajearlo y hasta para filmarlo y grabar su primer llanto. Sin embargo, el verdadero niño Cinco Mil Millones no fue homenajeado ni filmado ni acaso tuvo energías para su primer llanto.


Mucho antes de nacer ya tenía hambre. Un hambre atroz. Un hambre vieja. Cuando por fin movió sus dedos, éstos tocaron tierra seca. Cuarteada y seca. Tierra con grietas y esqueletos de perros o de camellos o de vacas. También con el esqueleto del niño 4,999,999,999.


El verdadero niño Cinco Mil Millones tenía hambre y sed, pero su madre tenía más hambre y más sed y sus pechos oscuros eran como tierra exhausta. Junto a ella, el abuelo del niño tenía hambre y sed más antiguas aún y ya no encontraba en si mismo ganas de pensar o creer.


Una semana después el niño Cinco Mil Millones era un minúsculo esqueleto y en consecuencia disminuyó en algo el horrible riesgo de que el planeta llegara a estar superpoblado.



"El Niño Cinco Mil Millones", por Mario Benedetti, "Despistes y Franquezas" - 1990






| | | | | | | †







martes, 23 de marzo de 2010

Vuela y se torna luz

-¿Por qué hay días en los que el mundo duele tanto más? Vos sabés de lo que hablo, ¿no? Espero que siempre nos entendamos en ese lugar, a veces tengo miedo de dormirme o volverme inútil.
-Sí, te entiendo. También lo experimento a diario. No es consuelo, pero el dolor implica sensibilidad, y ése es el primer paso, quizás el más difícil. ¡El de dormirse es un riesgo que sólo corren los que están despiertos!
-Qué linda que sos querida amiga, ¡nos deseo una larga vida de insomnio!