jueves 10 de diciembre de 2009

Cuando me pierdo me encuentro

Un día me levanté decidida a dar todo lo que tenía.
Vacié el placard y doné toda mi ropa;
saqué todos los muebles a la calle y vi cómo se los llevaba un grupo de cartoneros que pasaba por ahí;
le di mi colchón al hombre que duerme en la plaza de enfrente de mi casa;
vacié la cocina;
regalé toda la comida de la heladera;
regalé la heladera;
entregué a los más necesitados todo lo que había en mi casa.

Creía haberlo dado todo.

Poco tiempo después, en el medio de la noche, me desperté sobresaltada, y contemplando la almohada que yacía en el piso totalmente vacío, una verdad me fue revelada:

Ahora que no tenía nada podría empezar a dar realmente:
Cosería ropa para los que pasaran frío;
tallaría muebles con madera vieja para quienes no tuvieran;
cocinaría para los hambrientos;
y le daría mi corazón a quienes estén solos y tristes.


Sentada en el piso,
iluminada sólo por la luz de la luna que entraba por la ventana sin cortinas,
miré mis manos y sonreí.

jueves 24 de septiembre de 2009

De las verdaderas



Las cosas que no se pueden contar son, al fin y al cabo,
las únicas que cuentan.



De y para Caro, behind that unlocked door.

jueves 13 de agosto de 2009

Infinidad de

Madrugada del jueves trece de agosto de dos mil nueve.
Pronóstico espacial: lluvia de estrellas.
Se verá un promedio de cuarenta y cinco estrellas fugaces ¡por hora!

Ilusionada, salgo al parque a contemplar el fenómeno.
Levanto la vista hacia el cielo.
Nublado. Apenas se ven unas pocas estrellas entre la delgada capa nubosa.


Será porque hay infitas estrellas, o acaso porque poseo una imaginación infinita, que puedo afirmar que, a pesar de todo, logré ver una estrella fugaz.


Two men look out through the same prison bars:
One sees the mud, the other sees stars.
Frederick Langbridge.-